Ahora es tarde
En Ahora Carola vemos a una chica que cumple 40 años lidiar con su propia ansiedad.
Carola lucha
contra una gotera que la tortura. Se jura a sí misma que va a confiar en que lo
resuelvan, pero cuando se quiere dar cuenta se encuentra mandando audios
desesperados exigiendo una solución urgente. Como un mantra, se repite “tengo que confiar en la gente” y hasta
se lo escribe en un postit para recordárselo. Cuando va a pegarlo, se encuentra
con muchos postits con pendientes que van rotando de pizarra sin resolverse.
Tiene una pizarra para lo urgente, otra para lo que puede esperar, otra de
cosas por organizar. Los postits se acumulan y eso la perturba, pero no logra
resolver nada de todo lo que se propone.
Su cumpleaños
le representa una dificultad extra: los saluditos. No le simpatizan los
mensajes en redes, las notificaciones de whatsapp y las dinámicas de los
grupos. Cada vez que se dispone a completar una tarea le suena el celular y
todo vuelve a empezar. Se le pasa la hora sin concretar nada y le da bronca no
ser tan organizada como su mamá. En realidad ES organizada, se organiza para
organizarse, pero ese punto nunca llega y parece cada vez más inalcanzable.
Además de la
ansiedad de sentir que desperdicia el tiempo, sufre hipocondría y todo el
tiempo siente que cualquier cosa que haga puede desencadenar en su muerte.
Asegura que está en el segundo tiempo de su vida y se propone hacer cosas
nuevas para salir de su zona de confort. Pero nuevamente la vida se le adelanta
y tiene que achicar hasta el consumo de electricidad porque le viene mucho para
pagar de luz. Se cuestiona hasta qué punto es un buen plan salir de la zona de
confort y se debate entre conservar su rutina y sus hábitos o salir al mundo en
busca de nuevos cursos y actividades que en el fondo la aterran.
Ahora Carola
es un reflejo de una generación que creció en un mundo analógico y con el
avance de la tecnología y la incorporación del celular en la vida cotidiana
siente que ya no es dueña de su propio tiempo. No existe estar sola, todo el
tiempo está interactuando con gente que le demanda y le recuerda lo que se está
perdiendo. Vemos a una persona que adonde mira tiene recordatorios de todo lo
que no está haciendo.
La obra
aborda la crisis habitacional y laboral: Carola trabaja donde puede y siente
que tiene que agradecerlo aunque lo odia y tiene que conseguir un nuevo
departamento porque este, con goteras, facturas impagables y vecinos molestos
que se convirtió en su zona de confort, ya no está disponible.
Ahora Carola
logra algo difícil: encontrar humor en una angustia que resulta dolorosamente
familiar. Su ansiedad no funciona como un problema individual aislado, sino
como el síntoma de una época que nos exige estar disponibles, productivos,
conectados y agradecidos al mismo tiempo (y lindos para las redes). Entre
goteras, notificaciones, listas interminables y la incertidumbre económica, la
obra se pregunta cuánto de nuestro malestar nos pertenece realmente y cuánto
tiene que ver con las condiciones en las que vivimos. Con humor e inteligencia,
nos invita a mirar a una mujer que intenta sostenerse en medio del ruido
constante y, al hacerlo, nos devuelve una imagen en la que es difícil no
reconocerse.
https://www.alternativateatral.com/obra102554-ahora-carola
Nun Teatro
Bar- Juan Ramírez de Velazco 419
Sábados 20:30
Dramaturgia:
Amarella, Guido Zappacosta
Escenografía: Rodrigo González
Garillo
Diseño de
maquillaje: Amancay Molina
Diseño de luces:
Gustavo Lista
Edición de video:
Fernando Sánchez
Diseño gráfico:
Lima La Imagen De
Lxs Artistas
Asistencia de dirección:
Agostina Viglietta
Producción:
Dos Lunas
Productora
Colaboración
artística: Pablo Fusco, Mayra Homar, Julian Lucero, Carolina Molini, María Agustina Ruiz Barrea
Nota: Joy
Zubiría


Comentarios
Publicar un comentario