Ensayo general para la farsa actual
En Partido Sorpresa participamos de unas elecciones democráticas en Islandia en el año 2010, donde vamos a ver un desfile de candidatos a alcaldes y a la hora de elegir se va a sumar uno por demás llamativo.
En medio de una crisis económica que llevó al
descreimiento en la política, un grupo de artistas organiza la participación
sorpresiva del candidato Jón
Gnarr. Hasta el momento, las opciones eran tres candidatos “clásicos”:
Adal, del Partido de la independencia que apenas muestra muecas de simpatía;
Bald, del Movimiento de los verdes, que tiene ideas revolucionarias difíciles
de creer y Ric, un social demócrata que apenas se puede mover. Sus discursos de
campaña son imposibles de seguir y de procesar, al punto que al momento de
debatir entre ellos el electorado se da cuenta de que se arrojaron ideas que
nunca comprendieron. En este mar de confusión y tedio, a siete meses de las
elecciones aparece el nuevo candidato Jón Gnarr, un comediante punk hijo
de una madre conservadora y un padre policía stalinista. Gnarr se postula desde
El mejor partido, un espacio que surge desde un sitio de internet que usaba
para parodiar a los políticos. Desde su lugar de outsider, su promesa de
campaña es simplemente ser diferente y no cumplir con sus promesas, ya que si
prometiera cumplirlas sería igual que el resto. Su único esfuerzo radica en ser
gracioso y criticar a los demás candidatos y no tiene el menor interés en
convocar al electorado desde un proyecto, busca encantarlos con palabras vacías
(en su defensa, al igual que el resto) y apela a ser popular sin realmente
acercarse a nadie, comunicándose desde internet y por teléfono diciendo lo que
sus asesores creen que quieren escuchar.
Coacheado por un grupo de artistas y utilizando la
herramienta de la big data para anticiparse a los resultados, comienza una
campaña feroz despojada de cualquier escrúpulo y de cualquier idea concreta.
Gnarr no tiene idea de qué hacer si gana, vive la campaña como una performance
desconociendo sin preocupaciones cuáles van a ser sus responsabilidades si
gana. Lo que sí tiene bien claros son sus futuros privilegios y beneficios y se
dispone a exprimirlos al máximo.
El público, que por supuesto es testigo de todos los detrás de escena de la campaña, participa de una votación en vivo y al final de la función se comparten los resultados (insólitos en el caso de la función a la que asistimos).
Partido sorpresa expone sin demasiada necesidad de metáforas
la decadencia que abunda en las campañas electorales y la facilidad con la que
cualquier cara nueva por más mediocre que sea puede imponerse sobre políticos de
trayectoria alejados de sus ciudadanos, incapaces de aggiornarse a las nuevas
necesidades. Vemos cómo la incredulidad popular puede llevar a los ciudadanos a
su propia condena y a la destrucción de bases elementales muy difíciles de
recuperar.
Puerta Inclán- Inclán 2661
Viernes 22hs
https://www.alternativateatral.com/obra93091-partido-sorpresa
Dramaturgia:
Faustine Nogueìs, Faustine Noguès
Intérpretes:
Fiamma Carranza
Macchi, Adriana Ferrer, Andres Granier, Damian Mai, Felipe Saade, Ana Schimelman, Sebastián
Sonenblum
Diseño de
maquillaje: Micaela Oro
Diseño de
vestuario: Juana Aguer
Diseño de
escenografía: Juana Aguer
Diseño Audiovisual:
Catalina Derecho
Diseño De
Iluminación: Jésica Montes de
Oca
Diseño gráfico:
Catalina Derecho
Asistencia de
dirección: Florentina Messina
Colaboración
artística: Verónica Grande
Diseño de
movimientos: Milva Leonardi
Dirección:
Fiamma Carranza
Macchi, Ana Schimelman
Nota: Joy Zubiría



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