Algo incómodo que hay que volverlo cómodo

A sus 15 años, Lucio publicó un video que se hizo viral donde expresaba su deseo de encontrar una familia, en resumidas cuentas, para tener estabilidad en su vida y poder terminar sus estudios en paz luego de muchos años viviendo en distintos hogares. Tuvo 130 postulantes y finalmente se concretó la adopción de la mano de José María Muscari. En Lucio y yo nos cuentan desde un lugar muy íntimo y muy honesto cómo fue ese proceso y cómo es convivir con un desconocido que de un día para el otro es tu familia.


Los protagonistas de esta historia son interpretados por Esteban Pérez y Máximo Meyer, que aclaran “Esto no es una imitación, es una encarnación, sean poéticos por favor”. Llevan la historia con mucho humor, transparencia y sensibilidad. La dinámica entre ambos se reacomoda todo el tiempo, pasan de tener discusiones explosivas a ser casi roommates.  Todo el tiempo subyace el amor, la paciencia y el esfuerzo por ponerse en el lugar del otro y entender de dónde vienen. Vemos a un padre que se desvive por darle todo lo que le faltó a su hijo, y a un hijo adolescente que se siente contrariado y le cuesta disfrutar su nueva realidad porque le preocupa ser visto como un cheto o que piensen que ahora cambió. Ambos agradecen haberse encontrado y se siente casi como algo inevitable, totalmente destinado a suceder.


Lucio cuenta su historia antes de conocer a Muscari, su paso por los distintos hogares con sus cosas buenas y malas. Algo que se destaca mucho de Lucio es que dentro de su impronta adolescente de quejarse y renegar, siempre rescata las cosas positivas con mucha dulzura y también con mucha objetividad. Cuenta casi “por arriba” sus experiencias desagradables con distintas familias recreativas (que sacan a los chicos de los hogares por períodos cortos de tiempo) para hacer foco en Silvi, que constituyó su refugio seguro de compañía, de amor y de un espacio propio.

También muestran la llegada a la casa de Muscari, explicando que adoptar o que te adopten es algo incómodo que hay que volverlo cómodo. Ponen en palabras lo extraño de volverse familia con gente que no conocés, y el miedo de Lucio de tener que volver al “abandono institucionalizado” de los hogares. Con el paso del tiempo se va viendo cómo el vínculo de vuelve orgánico y normal, sin tanta necesidad de buscarle explicaciones.

Si bien esta historia me conmueve muy personalmente desde el primer día, verla en sus propias palabras es muy movilizante. Sin dudas va a ser el empujón que muchas personas necesitan para dar el paso de adoptar y cambiar sus vidas y las de alguien más, principalmente porque lejos de romantizarlo demuestran que cuesta mucho pero se puede y vale la pena.

 

Centro Cultural de la cooperación- Av Corrientes 1543

Viernes y sábados 21:30

https://www.alternativateatral.com/obra101786-lucio-y-yo



Autoría: José María Muscari

Contenidos Digitales: Eric BaezEnchulame Contenidos

Actúan: Maximo MeyerEsteban Perez

Diseño de arte: Paola Luttini

Diseño De Iluminación: Fernando Chacoma

Asistencia de dirección: Santiago Longo

Prensa: Varas & Otero

Producción ejecutiva: Santiago Longo

Producción general: Paola Luttini

Dirección: José María Muscari

Nota: Joy Zubiría

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