En carne viva
El tiempo
todo entero está inspirada en El zoo de cristal de Tennessee Williams. La obra
nos presenta a una madre y sus dos hijos, que conviven en una dinámica muy
íntima que por momentos se torna asfixiante, atravesada por distintas formas de
entender la vida, la pasión y el paso del tiempo.
Junto a ellos vive Úrsula, una madre con una energía que parece desbordar constantemente el espacio. Sale, viaja, tiene amigos, conoce gente. Es optimista, apasionada y divertida. Le gusta tomarse el tiempo de decir enteros los nombres de sus hijos porque, según explica, no son “achicables”: no le gustan los apodos. La paradoja es que Antonia la llama “Ushi”, algo que a ella no le gusta para nada. Entre ambas hay una relación llena de choques y desencuentros. Úrsula le reprocha a Antonia estar “constantemente en carne viva”, mientras intenta empujarla hacia un mundo del que ella parece no tener ningún interés en formar parte.
En
comparación, Antonia parece habitar otro mundo. No trabaja, casi no sale de su
casa y no demuestra demasiado interés por aquello que ocurre puertas afuera. Es
irritable y enroscada y es perturbador lo cómoda que está en su encierro, le
parece la forma más lógica de vivir y de ser feliz. Incluso cuestiona la idea
misma de salir y viajar. Para ella, ir a un lugar no significa necesariamente
conocerlo: es simplemente verlo. “Conocer
es apropiarse”, dice, y no parece necesitar estar físicamente en un lugar
para sentir que lo conoce. “No entiendo
esa pulsión que tiene la gente de salir”, afirma. Úrsula incluso intenta
conseguirle novio, pero Antonia se encarga rápidamente de hacerle saber que
puede ahorrarse el esfuerzo.
Lorenzo
funciona como una balanza entre las dos: trabaja, tiene amigos y curiosidad por
el mundo, pero dentro de su casa adopta una actitud dócil y complaciente,
acomodándose a las necesidades de su madre y de su hermana. Hay algo
particularmente interesante en ese contraste entre la vida que intuimos que
puede tener puertas afuera y la versión doméstica que vemos sobre el escenario.
La llegada de
Maximiliano, un compañero de trabajo de Lorenzo, viene a alterar ese equilibrio
precario. Con una energía casi de cachorro de golden retriever, irrumpe en la
rutina familiar y obliga a todos a moverse apenas unos centímetros fuera de los
lugares que tienen asignados. Y a veces eso alcanza para que todo se caiga de a
pedazos. Tanto él como su madre sienten que es una pena que Antonia no sea
conocida por más gente, como si hubiera algo en ella que mereciera ser visto
más allá de esas cuatro paredes. Su hermano, en cambio, acepta su estilo de
vida sin el menor cuestionamiento, entiende que es así y la deja ser.
Más allá de su inspiración en El zoo de cristal, El tiempo todo entero construye una voz bien propia y contemporánea. La obra parece interesarse especialmente por el uso del tiempo: qué hacemos con nuestros días, cuánto de nuestras rutinas responde a un deseo genuino y cuánto a la comodidad, al miedo o a la costumbre. Antonia, Lorenzo y Úrsula habitan tiempos distintos aun viviendo bajo el mismo techo, y en ese desencuentro aparecen buena parte de los conflictos de la historia. ¿Qué es el tiempo libre? ¿Hay tal cosa como tiempo libre si no lo estamos liberando de otra cosa? ¿Qué hacemos cuando nadie nos exige nada? ¿Qué lugar ocupan las expectativas de los demás en el modo en que elegimos vivir?
También
aparece una cuestión alrededor de la pasión. Úrsula parece vivirla hacia
afuera: quiere viajar, conocer, vincularse, experimentar. Antonia, en cambio,
tiene una intensidad que se expande hacia adentro, en sus ideas, sus obsesiones
y su manera particular de mirar el mundo. Tal vez por eso el conflicto entre
ellas no sea simplemente el de una madre que quiere que su hija salga de su
casa, sino el de dos formas completamente distintas de entender qué significa
vivir.
Sin ofrecer soluciones, la obra deja esas preguntas resonando mientras observa con ternura, humor y crudeza los vínculos familiares que nos sostienen, y a veces también nos inmovilizan (como los abdominales de Lamothe, no iba a terminar la nota sin mencionarlo).
https://www.plateanet.com/obra/35063?obra=EL-TIEMPO-TODO-ENTERO&paso=inicio
Paseo La Plaza- Av Corrientes 1660
Ver fechas de funciones en la página de plateanet
Actúan: Esteban Bigliardi, Pilar Gamboa, Esteban Lamothe y
Susana Pampin
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Matías Sendón
PRENSA: Cecilia Gamboa
FOTOGRAFÍA: Sebastián Arpesella
ASISTENCIA DE DIRECCIÓN: Lucia Villanueva
DRAMATURGIA: Romina Paula
DIRECCIÓN: Romina Paula
COMUNICACION: Cecilia Gamboa
REDES SOCIALES: Lisandro Outeda
PRODUCCIÓN: María La Greca
DISEÑO DE ESPACIO: Alicia Leloutre - Matías Sendón
Nota: Joy Zubiría


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