Vamos a estar mejor
Siete estaciones para hablar de amor nos lleva a principios del siglo XX a la casa de una familia bien acomodada en la ciudad de Buenos Aires. Cada tanto reciben la visita de un amigo que viene del campo, que va a revolucionar sus vidas rutinarias y los va a llevar a replantearse sus formas de pensar y de sentir.
A medida que
transcurren las visitas, la dinámica se intensifica: Anna y Pablo cada vez son
más cercanos, y a medida que se profundiza su intimidad la reacción de Gregorio
se vuelve más hostil y explosiva. Sus ideas políticas también chocan
constantemente: Gregorio se mantiene conservador, con un discurso más bien
punitivista falsamente sostenido en la idea de la meritocracia, mientras Anna y
Pablo apuestan a un futuro más igualitario, donde la posibilidad de progresar
no distinga clases sociales. Anna incluso va un poco más allá y le dice a Pablo
que lo del futuro equitativo sea real, “no
sea cosa que nosotras les estemos sirviendo alrededor”. Queda al desnudo el hecho de que no hay dos
argentinos que sueñen lo mismo al pensar que vamos a estar mejor. Gregorio sueña con su propio progreso y
asegura que “el trabajo se agradece”, mientras Pablo sostiene un trabajo que lo
tiene lleno de deudas pero le permite ayudar a personas vulnerables que no
tienen quién los represente ante este sistema judicial que lejos está de
resolverles nada.
La puesta en
escena logra su objetivo de situarnos en ese tiempo y espacio, el vestuario
acompaña y el ritmo tanto de la historia como de las actuaciones marca el paso
de los meses y de las estaciones, demostrando el desgaste tanto como la
intensidad de los vínculos con una espontaneidad preciosa. Se construye una
ingenuidad muy genuina en esta dupla que se empieza a querer cada vez más, y el
villano atroz y terriblemente humano de Carlos Belloso le da un toque incómodo
y potente, incluso de suspenso, que intensifica todo lo que pasa a su alrededor.
Siete
estaciones para hablar de amor es una propuesta que puede parecer muy clásica, pero aborda
temas que la vuelven mágicamente atemporal, con un elenco que la eleva todavía
más.
https://www.alternativateatral.com/obra101801-siete-estaciones-para-hablar-de-amor
Teatro del Pueblo- Lavalle 3636
Lunes 20hs
Actúan: Carlos Belloso, Laura Nevole, Manuel Vignau
Ambientación
Sonora: Nicolás Benaghi, Ignacio Viano
Diseño de
maquillaje: Inés Parriñello
Diseño de
vestuario: Gabriella
Gerdelics
Diseño de
escenografía: Celeste Etcheverry
Realización de
escenografia: Taller Núñez
Diseño De
Iluminación: Ricardo Sica
Asistencia de
escenografía: Casiana Ronconi
Palma
Asistencia de dirección:
Sebastián Frígoli
Producción:
Victoria Chamorro, Victoria Hladilo
Colaboración
artística: Victoria Marroquin
Nota: Joy Zubiría
Foto de la página del teatro

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