Mirarse para adentro
Off Man, los últimos días de Philip Seymour Hoffman nos da un punto de vista posible de los días previos a la muerte del reconocido actor. Independientemente de lo icónico de Hoffman, la obra podría hablar de cualquier hombre expuesto a la fama, al éxito, al alcohol y a las drogas. La sala del teatro Itaca se presta perfectamente para generar una atmósfera de intimidad, casi que se siente como si fuéramos a visitar a un amigo que no quiere salir de su casa, la sensación es de encierro y de una melancolía muy contagiosa que se vuelve colectiva. Inicia con una máscara de goma que es una réplica exacta de la cara de Hoffman y es muy difícil de mirar, al menos en mi experiencia me costaba horrores sostener la mirada en su rostro. Cuando se saca la máscara brinda una sensación de comodidad y alivio, que supongo que vienen con lo tranquilizante de poder ver la sinceridad en los gestos y en su mirada. Yoska Lázaro logra una gestualidad muy impactante por lo parecido con Hoffman, incluso lo...